ismael rozalén

sábado, octubre 13, 2007

Tengo un poco de frío

Llevo treinta y cinco minutos viendo cómo parpadea el cursor de word. Verlo, lo que es verlo, yo creo que unos cuatro o cinco, porque luego la pantalla se ha difuminado y me he adentrado en una especie de neblina, en un ensueño en el que mi cabeza ha ido de un sitio a otro, parándose donde le ha venido en gana: el ataque de ansiedad que sufrí en una pensión de mala muerte una noche y que me produjo una tiritona extraña que no calmaban las tres mantas que me puse encima; el desierto del sahara visto desde un avión camino a tindouf; la vez aquella que entré en directo en el programa la ventana de la cadena ser y todos los cortes estaban mal; una tarde de agosto que me perdí en mitad de un monte con el equipo de fotografía a la espalda y acabé deshidratado; la humedad de las lágrimas que me resbalaban por las mejillas mientras hacía fotos en un concierto de la vella dixieland en barcelona; el marinero que me hablaba de la cantidad de agua que tiene el mar; las callejuelas de la parte antigua de lyon en medio de la noche; las caminatas por andorra la vella buscando una f-100 al mejor precio. Y todo esto porque mañana es mi último día en el periódico y voy a dejar atrás una etapa para entrar en otra nueva. Da miedo. Y pena. Han sido muchos años. Tengo un poco de frío.